La Empresa y el Empresario

El Concepto de Empresa

Definir el fenómeno empresa es tarea harto ardua, toda vez que existen al menos tres características o circunstancias que hacen que el poder ofrecer una definición que sea comprensiva de lo que la realidad empresarial representa sea poco menos que imposible. Dichas circunstancias son:
  • La empresa del siglo XX no tiene nada que ver con la empresa incipiente del feudalismo.
  • La empresa tiene un carácter dinámico y cambiante.
  • Al tratarse de una realidad social que agrupa personas junto con elementos materiales, como son los medios de producción, o inmateriales, como pueden ser las diferentes estrategias y formas de gestión adoptadas, existen múltiples modos de enfocar o puntos de vista acerca de esta realidad.
La empresa es un conjunto de factores de producción coordinados y orientados a objetivos. Los elementos clave de la definición son:
  • Factores (múltiples).
  • Coordinados (management).
  • Objetivos (orientación).
Los factores productivos deben de coordinarse y gestionarse en torno a una estrategia orientada a la consecución de uno o más objetivos. El empresario debe llevar a cabo auténticas tareas de gestión, lo que incluye: planificar, organizar, dirigir, coordinar y controlar.
Erich Gutenberg habla de dos tipos de factores productivos:
  • Factores elementales:
    • Mano de obra.
    • Materiales.
    • Equipo e instalaciones.
  • Factores dispositivos:
    • Dirección.
    • Planificación.
    • Organización.
Un segundo modo de definir empresa consiste en describir las funciones que desempeña. Las funciones de una empresa son:
  • Comprar.
  • Producir.
  • Distribuir.
  • Gestión del personal.
  • I + D.
  • Aspecto financiero.
Todas estas funciones de carácter genérico son desarrolladas por las diferentes empresas u organizaciones, sea cual sea su actividad y naturaleza.
Las empresas suelen clasificarse por su forma jurídica, por su tamaño, por el sector en el que desarrollan su actividad…; aunque junto a estas organizaciones existen otras como las instituciones sin ánimo de lucro o las administraciones públicas. Así tendríamos:
  • Empresas públicas y privadas.
  • Unidades familiares.
  • Cooperativas.
  • Instituciones sin ánimo de lucro.
  • Administraciones públicas.
La empresa está influenciada por tres grandes bloques o aspectos:
  • Personas.
  • Recursos financieros.
  • Actividades funcionales (ciclo de la empresa).
Existen varias formas de organizar la producción:
  • Economía de mercado: empresas.
  • Dirección centralizada.
  • Planificación.
Desde el punto de vista social la empresa es una forma de organización que produce bienes y servicios para la gente.

El concepto de empresa y consideraciones jurídicas

Se entiende a la empresa como un conjunto de medios humanos y materiales de producción y distribución de riqueza. La empresa es concebida como una unidad económica y social en el seno de la sociedad.
Para que exista una organización hace falta una estructura, pero, sobre todo, una voluntad de utilizar bienes y/o personas en la consecución de un fin particular. Una actividad empresarial no puede ser fruto del azar.
La actividad económica se debe inscribir en el marco de un objetivo económico predeterminado por el promotor o empresario. En el mismo sentido, la actividad empresarial implica una cierta idea de continuidad en el tiempo, una actividad repetitiva o que al menos se propone ser, pudiéndose decir que cuando se aprovecha una ocasión y se realiza un acto económico ocasional, no puede considerarse éste como una empresa.
Para el derecho, la empresa es una actividad económica que consiste en la producción o provisión de bienes o servicios. La empresa podrá tener carácter civil o mercantil y podrá consistir en una actividad tradicional, una actividad cooperativa, en el ejercicio de una profesión liberal, artesanal o agrícola e, incluso, en la actividad de un organismo sin ánimo de lucro, pero siempre con carácter económico.
Para que la ley considere una determinada actividad de explotación como una empresa, se requieren al menos los siguientes requisitos:
  • Necesidad de un plan que precise los objetivos económicos y en función del cuál la actividad se organiza.
  • Necesidades de unos archivos reales para la consecución de los objetivos.
  • Necesidad de una serie de actos jurídicos que impliquen al empresario en hechos encaminados a la secta consecución de los objetivos preestablecidos.
  • Necesidad de la intervención de otros agentes económicos que reciban los bienes y servicios.
  • Presencia de un valor económico o beneficio directamente atribuible a los esfuerzos del empresario.

Otras Definiciones de Empresa

Idalberto Chiavenato: es una organización social que utiliza una gran variedad de recursos para alcanzar determinados objetivos.
Diccionario de la Lengua Española:
  • Acción ardua y dificultosa que valerosamente se comienza.
  • Casa o sociedad mercantil o industrial fundada para emprender o llevar a cabo construcciones.
  • Entidad integrada por el capital y el trabajo, como factores de la producción y dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios con fines lucraticos y con la consiguiente responsabilidad.
Empresa virtual: cierta estructura organizativa que responde a las necesidades del mercado actual con mayor facilidad que otras estructuras tradicionales, debido a su facilidad de adaptación, utilizando las TIC de forma intensiva.
También, red temporal de empresas que se unen para explotar una oportunidad específica de mercado apoyada en las capacidades tecnológicas que componen la red. Aceptan cualquier fórmula instrumental: alianzas estratégicas, joint ventures, UTE, subcontratación, outsourcing…
El concepto de empresa no debe ser confundido con otros conceptos afines:
  • Planta: es una instalación industrial. Hace referencia al emplazamiento físico en el que se llevan a cabo los procesos de transformación.
  • Explotación: hace referencia a una unidad técnica y se define como un conjunto ordenado de medios naturales y humanos al que se aplica una determinada tecnología con el objeto de tener uno o varios productos o de prestar uno o varios servicios.
  • Industria: es el conjunto de explotaciones con la misma tecnología o con tecnologías afines o relacionadas entre sí.
  • Sociedad: es una entidad colectiva con personalidad jurídica propia, institución mediante contrato, que reúne a varias personas que se obligan a poner en común valores, bienes o industrias con ánimo de lucro.
  • Negocio: actividad relacionada con la compra-venta de bienes y/o servicios en la que se persigue una ganancia.

La Aparición de la Empresa

La socialización vino como consecuencia de que en cada grupo humano existen personas más hábiles para la realización de unas tareas que otras.
Poco a poco, el nivel de producción fue aumentando y se producía más de lo que se necesitaba para vivir en el seno familiar. Los excedentes obtenidos dentro de una familia se dedicaban al intercambio.
Esta situación forzó la aparición de la figura del comerciante, que compraba los bienes que sobraban a unas familias y los intercambiaba con los de otras familias.

Del Feudalismo a la Revolución Industrial

La segunda etapa de la empresa podría venir de la mano de lo que se ha venido a llamar capitalismo comercial o mercantilista de los siglos XVI y XVII. Se trata de la aparición de entidades de más envergadura que las de la etapa anterior.
La empresa, además de las características de unidad autónoma de producción, la utilización de trabajo ajeno y no producir para el autoconsumo, sino para el mercado, incorpora un creciente ánimo de lucro asociado a una mayor aceptación del riesgo y un mayor aporte de capital.
En los siglos XVIII y XIX, al comienzo de la industrialización, hay que añadir la creación de las sociedades capitalistas, fundamentalmente la sociedad anónima, como medio de aunar una mayor cantidad de capitales y un nuevo concepto o característica que es el carácter o espíritu innovador de la misma.
Esta etapa dio paso al capitalismo financiero del siglo XIX donde se produjo un fuerte desarrollo del sistema bancario, se crearon nuevas estructuras empresariales, al perfeccionarse la figura de la sociedad anónima y sobre todo, se separan los conceptos de propietario y dirección.
Una de las características de la Revolución Industrial fue la concentración o agrupación de unidades productivas y ello se debió básicamente a tres motivos:
  • Desaparición de la diseminación de los productores, que pasan de trabajar artesanalmente en sus domicilios a hacerlo en grandes centros de trabajo.
  • Descubrimiento de las ventajas (economías de escala) de la producción en serie o en masa.
  • Cuantías sumamente elevadas de capital necesario para emprender las acciones productivas, lo que obligaban obviamente a aunar los esfuerzos financieros en un número reducido de industrias.

La Sociedad Anónima

La sociedad anónima es la figura jurídica creada como mecanismo de recaudación de fondos y organización de las nuevas formas de propiedad y producción.
Es una respuesta desde el ámbito jurídico a las necesidades del mundo económico. Se precisaban grandes capitales que difícilmente podían ser asociados a una sola persona y ello obligaba a buscar fórmulas asociativas o de agrupación de capitales.
La característica básica es la división en partes alícuotas del capital total de la empresa y la limitación de la responsabilidad de cada uno de los aportantes de capital a la cantidad en la que participa en el negocio. A ello se sumó la fácil transmisión de esas participaciones mediante el mecanismo de creación de un mercado (Bolsa) para negociar las mismas.
Esta construcción jurídica presentaba las siguientes ventajas con respecto a formulaciones anteriores:
  • Posibilitaba la consecución de sumas importantes de dinero al agrupar pequeñas participaciones (acciones) bajo un denominador común.
  • Daba cohesión al grupo “anónimo” de accionistas-propietarios al regular los mecanismos de dirección y gestión del patrimonio común.
  • Animaba a las personas con recursos limitados a participar en los nuevos desarrollos de la poderosa “Revolución Industrial”.
  • La consideración de “anónima” de cada una de las participaciones de la empresa facilitaba enormemente la forma de transmisión de las mismas.
  • El mecanismo de la Bolsa dotaba a esa fórmula de agrupación de capitales del atractivo para quienes quisieran participar en las aventuras empresariales.
Con la sociedad anónima se crea una disociación entre propiedad, control, accionariado y dirección, de tal manera que se profesionaliza la dirección y la propiedad deja de ser quien gestione los negocios o empresas, pasando ésta a los “managers” profesionales, limitándose los accionistas a su papel de control último y a los aspectos estructurales de los negocios.

Dimensiones Conceptuales de la Empresa

De los diferentes estudios que han tratado el concepto de empresa se pueden extraer cinco dimensiones básicas que están siempre presentes cuando se habla de empresa:
  • Dimensión jurídico-mercantil: hace hincapié en la empresa como generadora de relaciones contractuales con las personas que forman parte de la organización y con los agentes externos que se relacionan con ella.
  • Dimensión funcional: la empresa es una entidad organizada, dotada de una estructura determinada, que contrasta con el orden natural del mercado.
  • Dimensión técnico-económica: destaca la actividad de la empresa como productora de bienes y servicios.
  •  Dimensión económica-financiera: la actividad de la empresa genera valor y da lugar auna corriente de dinero.
  • Dimensión social: desde esta perspectiva interesan las relaciones humanas que se establecen en el seno de las empresas.
Se puede concluir que las características de la empresa son:
  • La empresa es un conjunto de factores de producción, factores comerciales y factores financieros.
  • La coordinación a la que están sometidos todos los factores anteriores, necesaria para la existencia de la empresa, es desempeñada por otro factor, el factor directivo.
  • La existencia del factor humano hace contemplar la empresa como una comunidad de intereses donde las personas persiguen objetivos específicos, manteniendo relaciones formales o informales, así como motivaciones y comportamientos individuales.

Teorías de Empresa

Teoría de la firma

También se la conoce como Teoría Económica de la Empresa. Contempla a la empresa como una unidad económica de producción que nace y se desarrolla con y en el mercado. Esta teoría ignora la complejidad del entorno en el que se mueve la empresa, ya que considera que la economía es estática y el futuro económico cierto. Esta teoría descansa en cuatro pilares:
  • Objetivos: el objetivo básico es la maximización del beneficio.
  • Proceso de transformación de la producción: para alcanzar el máximo beneficio se manejan los conceptos de coste e ingreso marginal:
    • Si el ingreso marginal es mayor que el coste marginal, conviene aumentar el output o la producción hasta igualar el coste marginal con el ingreso marginal.
    • Si el ingreso marginal es menor que el coste marginal, conviene reducir el output o la producción.
  • Información: el empresario tiene acceso perfecto a tres tipos diferentes de información:
    •  Información sobre demanda de los productos que pondrá a la venta.
    • La oferta de los factores de producción.
    • El estado de la tecnología.
  • Decisiones:
    • Qué factores de producción y en qué cantidad hay que comprar.
    • Qué producto fabricar y en qué cantidad.
La crítica a esta teoría es que difícilmente se pueden probar dos de los supuestos básicos como son la maximización de beneficios y el acceso a una información perfecta.

Teoría conductista

Se le conoce también como Teoría de la Organización o enfoque administrativo de la empresa.
Esta teoría estima que la toma de decisiones es lo más importante que sucede en la organización y que ´solo a partir de su comprensión y estudio detallado se podrá acceder a una teoría general del comportamiento organizativo. Parte de la idea de la empresa como organización, con un diseño complejo de comunicación y otras relaciones del grupo humano, entre las que es básica la de “autoridad” o de “jerarquía”.

Teoría contractual de la empresa o teoría de la agencia

La teoría contractual considera a la empresa como una unidad, en el seno de la cual tienen lugar una serie de contratos o alianzas entre varios grupos o individuos. Estos grupos no son otros que los accionistas, trabajadores, directivos, clientes, proveedores e incluso el Estado.

La empresa como sistema

Se podría definir un sistema como un conjunto de elementos interrelacionados de manera dinámica con el fin de conseguir uno o varios objetivos comunes, los cuales constituyen un todo unitario organizado e imbuido dentro de un sistema superior o suprasistema.
Podemos decir que la empresa es un sistema porque está formada por un conjunto de elementos:  personas, energía, materias primas, dinero, tecnología…; relacionados entre sí (porque hay un sistema de autoridad que ordena y combina estos factores) para conseguir uno o varios objetivos. Así mismo, cada elemento del sistema empresa tiene unas características y funciones concretas que lo distinguen de los demás.
Partiendo de la hipótesis de que la empresa es un sistema, su comportamiento desde la perspectiva sistemática es la siguiente:
  • El sistema empresa debe determinar los objetivos que ha de alcanzar.
  • Algún elemento o conjunto de elementos de la empresa debe organizar el sistema.
  • El sistema empresa debe actuar dentro de la configuración dada, dentro de la organización.
  • El sistema empresa debe controlar los resultados de su actuación.

Elementos de la Empresa

Para poder desarrollar su actividad, la empresa necesita disponer de una tecnología que especifique qué tipo de factores productivos precisa y como se combinan. Así mismo, debe adoptar una organización y forma jurídica que le permita realizar contratos, captar recursos financieros y ejercer sus derechos sobre los bienes que produce.
En síntesis, en la empresa se combinan tres tipos de elementos:
  • Humanos.
  • Materiales.
  • Técnicos (recursos intangibles).
Según el profesor Bueno Campos, sea cual sea la función que desempeñan los factores productivos en el proceso de transformación, se pueden clasificar estos elementos en dos grandes grupos:
  • Factores pasivos: los recursos económicos clásicos antiguamente eran la tierra y el capital, actualmente se consideran estos factores pasivos como:
    • El capital financiero:
      • Recursos propios: capital más reservas.
      • Recursos ajenos: de terceros.
    • El capital técnico:
      • Tangible: bienes de equipo, materiales, la planta…
      • Intangible: software, patentes…
  • Factores activos: son los que hacen referencia al trabajo, al factor humano y aquí podrían contemplarse tanto los empleados como los directivos de la empresa.

Funciones de la Empresa

  • Creación de valor.
  • Asunción del riesgo.
  • Función de dirección, organización y control.

El Concepto de Empresario

Empresa y empresario son conceptos que han sido casi iguales o equivalentes a lo largo del tiempo.
La figura del empresario lleva aparejado el concepto de autoridad, que inicialmente derivaba de la propiedad de los medios de producción y a partir de la disociación propiedad-gestión, que es necesaria para poder tomar decisiones y coordinar los elementos productivos.
El empresario es la piedra angular del sistema de libre empresa. Es el de las nuevas ideas, el que advierte las oportunidades de abrir negocios, el que reúne los fondos para fundar la empresa y el que suele hacerse cargo de las operaciones para ofrecer bienes y servicios. Es el intermediario entre la empresa y el mercado, disminuyendo las variaciones entre oferta y demanda.
No existe una unanimidad entre los diferentes autores a la hora de definir el concepto de empresario, su contenido, sus funciones y su significado.
El concepto jurídico dice que empresario individual es aquella persona física que ejercita en nombre propio, por sí solo o a través de representante, una actividad constitutiva de empresa.
Tienen expresamente el carácter de empresarios respecto de los trabajadores que se especifican, los siguientes:
  • El club o entidad deportiva con la que los deportistas profesionales estén sujetos a la relación laboral especial.
  • El organizador de espectáculos públicos respecto de los artistas.
  • El organizador respecto de los profesionales taurinos.
  • La Diócesis y los organismos supradiocesanos respecto de los clérigos.
  • El Departamento Ministerial, organismo, o dependencia de quien recibe los haberes para el personal español contratado al servicio de la Administración Española en el Extranjero.
  • El titular del hogar familiar o el cabeza de familia en el Régimen Especial de Empleados del Hogar.
  • Naviero, armador o propietario de instalaciones marítimo pesqueras en el Régimen Especial de los Trabajadores del Mar.

Evolución del Significado del Término Empresario en la Literatura Económica

La concepción clásica del término empresario

Entrepeneur: se daba este nombre a las personas que dirigían operaciones militares y posteriormente se aplicó a individuos aventureros.
A principios del siglo XVIII se definió al entrepeneur como el agente que compra medios de producción a precios ciertos, para combinarlos en un producto que venderá a un precio incierto.
En 1.830 el concepto de empresario era aquel agente que unifica todos los medios de producción y logra con el valor de los productos, el restablecimiento de todo el capital entregado, más el valor de los salarios, intereses, y rentas que se paga, además de los beneficios.

El empresario en la economía moderna

El empresario asume el riesgo de la actividad económica al anticipar el producto social, creando y asegurando las rentas, por lo que el beneficio empresarial es la remuneración de dicho riesgo.
En consecuencia, la función del empresario debe ser altamente especializada y debe caracterizarse por la asunción de responsabilidad. Responsabilidad en cuanto que los hombres de negocios son productores a quienes la gran masa de la población les suministra servicios productivos, poniendo sus personas y propiedades a su disposición.

Funciones Principales del Empresario

Función riesgo

El riesgo procedía de la transformación de bienes de producción para su posterior venta a un precio incierto.
El empresario asume riesgos dado que se convierte en el asegurador de las rentas de las empresas y que además acepta los riesgos de la producción convirtiéndose en el responsable del proceso productivo.
El empresario tiene que efectuar las siguientes predicciones o estimaciones económicas:
  • Conocer las necesidades de la demanda.
  • Conocer el mercado.
  • Fijar unos precios o adaptar sus costes al precio de venta estimado en el momento de la venta de los productos al mercado.
En función de este precio y del volumen de ventas esperadas, adquirirá y contratará los recursos, ofreciendo unas rentas ciertas o remuneración a sus propietarios y suministradores. Si su cálculo económico es correcto o sus previsiones se cumplen, el empresario podrá obtener un beneficio.
El empresario está asumiendo:
  • Riesgos técnicos: derivados del funcionamiento incorrecto del proceso productivo.
  • Riesgos financieros: no sólo derivados de la necesidad de contar con los recursos financieros suficientes para emprender y desarrollar la actividad, sino también los relacionados con las obligaciones de pago con los recursos ajenos así como los efectos de las variaciones en los tipos de interés sobre sus ingresos y gastos financieros.
  • Riesgos comerciales: en aquellos casos en los que sus estimaciones sobre la demanda esperada para su producto o servicio resulten erróneas.

Función aportación de capital

Esta idea se encuentra asociada a la “legitimación” de la propiedad de la empresa y por ende de los beneficios generados por aquella, en función de la adquisición de los medios de producción por parte del empresario-propietario o dueño de la empresa.

Función de organización o combinación de factores

El empresario es considerado como un “agente económico” cuya función característica es la de organizar y combinar los factores productivos, planificar y dirigir el sector productivo para satisfacer las necesidades del sector de consumo.
La misión del empresario consiste en tomar decisiones en el seno de la empresa para conducirla hacia los objetivos que se fijen.

Función de control o toma de decisiones

En este enfoque caben destacar dos aportaciones importantes:
  • Análisis de la función directiva del sujeto decisor.
  • Tecnoestructura: grupo de directivos que ejercen el poder y dirigen los negocios, especialmente en las grandes empresas.

Función de decisión

La base de este enfoque se centra en la existencia de los siguientes supuestos:
  • El empresario se comporta como “hombre administrativo”, que actúa como sujeto decisor ante el principio de la racionalidad humana limitada.
  • El empresario desarrolla un modelo de comportamiento cercano a un “sistema estímulorespuesta”. Los estímulos de la decisión son controlados para lograr objetivos más elevados y las decisiones individuales pueden integrarse en un plan concreto.
  • La decisión no es tarea de un solo individuo, es un proceso compuesto y complejo que da lugar al concepto de planificación, en el que intervienen multitud de factores y partícipes.
  • El empresario como “sujeto decisor” se apoya en una relación de autoridad frente a la consecución de objetivos múltiples. Jerarquía que racionaliza la función directiva.

Función de innovación

Puede quedar plasmada en algunas de las siguientes categorías:
  • La producción y el desarrollo de nuevos productos o nuevas calidades de producto.
  • La introducción de nuevos métodos de producción.
  • La creación de nuevas organizaciones industriales.
  • La apertura de nuevos mercados de ventas.
  • La apertura de nuevas fuentes de suministros.

Función de liderazgo

Otro de los papeles que se ha otorgado al empresario es el de líder y estratega. La función de liderazgo como guía del grupo humano, como visionario y definidor de la misión de organización, está siendo la justificación de la función empresarial para desarrollar la cultura y adaptar la empresa a su entorno competitivo, ante el reto que representa la gestión del cambio imperante desde el último cuarto del siglo XX.

Función de conquistador, organizador y negociador

Las características que el empresario deberá poseer para triunfar son las de conquistador, organizador y negociador.
  • Conquistador: en cuando ha de ser capaz de trazar planes, así como tener voluntad y capacidad para llevarlos a cabo.
  • Organizador: porque debe aunar voluntades para conseguir un objetivo previsto.
  • Negociador: para mover a personas extrañas a sus propósitos con el fin de que realicen acciones, por medios no coactivos, de forma que ayuden a la consecución del objetivo deseado.

Función de búsqueda racional de lucro

Cuando se aspira de modo racional al lucro de tipo capitalista, la actividad correspondiente se basa en un cálculo de capital; se trata de calcular el valor dinerario aportado y el valor dinerario obtenido al final.

Función de adelanto del producto social

El empresario anticipa el producto social a los demás factores de producción, trabajadores, accionistas y prestamistas, y por lo tanto asegura su participación en el proceso social antes de que éste se produzca o materialice.

Las Características del Empresario

No existe una única forma de dirigir las empresas y por lo tanto no existe un único tipo de empresarios.
Los empresarios pueden ser visionarios, como suele ocurrir en el caso de los emprendedores o innovadores, o por el contrario, pueden ser conservadores y limitarse a seguir la marcha de mercado.
Sea cual sea la forma en que los empresarios afrontan su trabajo, la realidad es que si cabe hablar de algunas características o rasgos que parecen deben acompañar a quien se dedique a la tarea de coordinar recursos humanos, financieros y técnicos en aras del logro de un objetivo.
Los preceptos del buen manager son:
  • Pensar claramente en el papel del manager.
  • Desarrollo del conocimiento y de la confianza en uno mismo.
  • Fijarse en lo que ocurre a su alrededor.
  • Dar prueba de integridad y coherencia en la toma de decisiones y actuar.
  • Delegar la autoridad y responsabilidad.
  • Compartir la información.
  • Admitir los errores y aprender de ellos.

El Emprendedor o Entrepreneur

El entrepeneur según la terminología francesa o entrepeneurship en inglés, define las características de aquellas personas capaces de crear una empresa o con actitudes o habilidades para desarrollarla.
La base del empresario emprendedor está siempre relacionada con la capacidad de identificar, explorar y conseguir los beneficios de oportunidades que pueden aparecer o existir en el mercado.
Desde el punto de vista de la ciencia económica, el empresario-innovador utiliza su intuición para detectar y expresar los fallos que existen en los mercados. Se considera en la ciencia económica que las oportunidades sólo existen en mercados imperfectos y en desequilibrio. En ellos, el innovador consigue o bien constatar un desequilibrio, o romper el equilibrio existente, y en ambos casos crear un nuevo equilibrio a su favor que le reporta beneficios.
Las características de todo emprendedor han de ser:
  • Sentido de la iniciativa.
  • Tenacidad.
  • Fuerza del convencimiento en una idea.
Hay que destacar que el deseo de control y de poder son dos de los “talones de Aquiles” de los emprendedores.
Una oportunidad de negocio consiste en una idea o concepto, que una vez desarrollado y convertido en un producto o servicio proporciona un beneficio. Dicho beneficio se producirá bien porque se es capaz de producir nuevos productos, bien porque se produce uno ya existente pero con menores costes o porque se es capaz de llegar a más clientes. En cualquier caso, son la innovación y la creatividad, y las imperfecciones del mercado las que llevan a encontrar ventajas competitivas y desarrollarlas.
El trabajo del emprendedor es una forma de gestión que nace de la voluntad de concretar una oportunidad,  con independencia de los recursos disponibles al comienzo.
Las dimensiones del emprendedor son:
  • La orientación estratégica: bajo este nombre se describen los diferentes ejes estratégicos que han sido definidos para la empresa.
  • El grado de enganche con el proyecto: si definimos innovador en términos de creatividad o de capacidad de innovación, vemos rápidamente que esto no es suficiente para caracterizar aquellos. El emprendedor se inclina a poner rápidamente en marcha las oportunidades que se le presentan.
  • Identificación con los recursos: consiste en saber estructurar los proyectos en varias etapas vinculando a cada una de ellas el mínimo de recursos necesarios.
  • La gestión de los recursos: los emprendedores saben utilizar los recursos externos y determinar aquellos que necesitan. Igualmente saben qué recursos no hay que poseer jamás o utilizar. El emprendedor sabe también utilizar las competencias, el talento y las ideas de otros buscando la especialización de los recursos y evitando el riesgo de obsolencia.
  • La estructura organizacional: el innovador intenta mantenerse informado de la forma en que su proyecto progresa y ello de forma directa, en tanto que el gestor prefiere establecer relaciones más formales, delegando su poder de decisión y definiendo las responsabilidades y las prerrogativas de sus subordinados.
  • La política de remuneraciones: mientras las empresas de tipo administrativo dan menos importancia a la maximización y distribución del valor, las del tipo innovador o fruto de emprendedores tienden a recompensar más fácilmente los resultados de equipos o grupos completos.